Flarlarlartín Vol. 2 Dígaselo con flores

Seguimos con los post hiperglucémicos! bieeeeeeen!!! Además hoy lo de la hiperglucemia es literal. Quedaos a ver.

Sin duda, el regalo por excelencia en cuanto a romanticismo se refiere son las flores. Que te regalen flores MOLA y eso es así. Lo podemos negar, decir que es una moñada, pero al final mola. Eso sí, es una pasta. Y además por muy bonitas que sean solo duran unos días y aunque podemos secarlas (yo aun tengo una rosa de Sant Jordi de hace unos cuantos años) no siempre quedan bien!

Así que como alternativa original os traigo esta idea. Es como la hermana pequeña de regalar flores de verdad pero es graciosa y un detalle. Flores de azúcar. A que mola eh?? ¿Y como vamos a hacerlo? Hay muchas opciones y algunas de ellas muy dificiles! Las opciones más faciles son usar fondant, pasta de azúcar o chocolate plástico pero son demasiado dulces y comprar un trozo de fondant solo para esto quizá no valga la pena  y hacer chocolate plastico aunque es bastante facil requiere prepararlo…..pereza. Así que vamos a hacerlo más facil aún. Y la solución esta en los sugus! Así de fácil. Por supuesto es mucho menos versátil que los otros materiales con los que se pueden hacer cosas que flipas de bonitas y si sois un poco manitas os recomiendo googlearlo. Pero nuestra opción es totalmente básica, incluso me atrevería a decir que para torpes y manazas. Y lo cierto es que tengo una pasion secreta por los sugus de piña…así que…ejem..no me pude resistir.

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Lo primero que tenemos que hacer es coger nuestros sugus. Suele pasar que estén un tanto duros lo que dificulta el modelado. Para solucionar esto yo los pongo un ratito encima del radiador y se manejan genial. Se pueden hacer muchos tipos de flores aunque las más fáciles son las rosas. Cogemos nuestro sugus y los amasamos un poco y lo dividimos en 5 partes.

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Cada una de esas partes la apretamos con los dedos dejandola finita, sobre todo por los bordes. Pensad que tiene que tener forma de pétalo y esto es bueno porque los pétalos de verdad son informes. Cogemos el primero y lo enrollamos sobre si mismo:

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Cogemos el siguiente y lo ponemos en la unión que nos ha quedado en el enrollado del primer pétalo. Lo bueno es que como los sugus son pringosillos se pega solo. Para que quede más efecto de flor los bordes de los pétalos tienen que ser muy finos y les damos forma hacia abajo con los dedos donde nos parezca que queda bien.

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Ahora con los 3 que nos quedan los vamos a poner juntos, es decir ponemos uno por un lateral y antes de poner el otro lado ponemos el siguiente de tal forma que el lado del primer pétalo quede por encima del siguiente y repetimos lo mismo con el tercer pétalo. Así:

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Y ya tenemos una flor!! Si la queremos más grande podemos hacer más filas de pétalos siempre con números impares. La siguiente tendría 5, la siguiente 7 etc….

Ahora solo queda hacer un montón!!!!!

Dependiendo del sabor de los sugus tienen distintos colores así que podemos ir mezclando. También podríamos teñir los sugus con colorantes o pintarlas flores ya acabadas con colorante diluido pero yo he optado por no liarla y mantenerlo simple.

Para acabar, como esto es un regalo, los he metido en una cajita de regalo que he sacado del libro de empaquetado creativo de El tarro de ideas y así de bonito ha quedado para regalar!wpid-img_20150212_172810_hdr.jpg

Lo único difícil de todo lo que os he contado hoy es no comerse los sugus antes de hacer las flores!!!!!!

Si queréis ver más ideas, este blog participa en la fiesta del amor de creative mindly

Venga a practicar!

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Flarlarlartín Vol I. Dígaselo con corazones

Si sois el grinch de san Valentín este post no es para vosotros. Not at all. Yo os comprendo, incluso siento mucha simpatía hacia vosotros (cómo no sentirla siendo yo el grinch de tantas cosas que inexplicablemente la gente ama como la nieve) pero lo siento, me siento inclinada hacia una “festividad” que me permite hacer DIYs y cosas molonas, no lo puedo remediar, será uno de mis guilty pleasures lo prometo. Puedo prometer y prometo que intentaré mantener el nivel de cursilería todo lo bajo que pueda. Además amigos grinch acuérdense de que el autentico flarlarlar surgió como regalo de san Valentín, así que es una fecha que moralmente no puedo dejar pasar, y lo sabéis.

Hoy os vengo a traer dos propuestas. Bueno, tres. Mmmmm no sé dejemoslo en dos y media. Vamo a empezar con la opción 1 y la 1.5 Para inspirarme busqué tanto en google como en pinterest ideas para san valentín. EL HORROR. Solo encontré dos cosas: corazones y rosas. Corazones rosas, corazones rojos, rosas de papel, corazones de purpurina, corazones de galletas y vi cosas chulisimas pero…es tan tópico que me gustó mucho más la idea de usar corazones anatómicos que le da ese toque como…como mucho más real.

Idea 1 Galletas decoradas

Uuuuuuuuuuuuuh qué original, galletas decoradas no se le ha ocurrido a nadie (léase con tono de mofa) Ahamm muy original la idea en sí no es, peeeero las vamos a hacer un pelín distintas. ¿Por qué? porque las vamos a pintar como si fueran acuarelas. He de decir antes de empezar a explicar nada que si no se os da un poco bien lo de las acuarelas pueees…esto como que tampoco y yo pasaría directamente a la Idea 1.5. Aunque si sois valientes igual descubrís que teníais dentro un don insospechado!!!

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Bueno, ¿y qué necesitamos para esto?

Lo primero y lo más evidente es que necesitamos una galleta glaseada de blanco a modo de lienzo. Como veis yo aun tengo muuucho que mejorar en como glasear las galletas pero bueno! Para aprender de la mejor me he leído mil veces los post de el rincon de Bea que no pueden estar mejor explicados.

Una vez tenemos nuestras galletas necesitaremos colorantes en gel, yo para mi corazón he usado el extra red de Sugarflair y el Royal blue de Wilton. También se pueden usar colorantes en polvo. También viene bien un rotulador de tinta comestible, que en este caso yo solo he usado para escribir las letras (poema de Mario Benedetti) pero depende de qué dibujéis puede quedar bien repasar los bordes del dibujo y con el rotulador es más sencillo

Necesitaremos pinceles, yo los compré en una tienda de respotería,  eran los únicos que tenían y no me gustaron nada así que no os puedo recomendar ningunos. Estos me hicieron el papel pero ando en busca y captura de algunos mejores.

Y por último…vodka!y no porque vayamos a darle al jarrillo (que también podemos, asegurandonos así que nuestras galletas sean mucho más divertidas) sino porque lo usaremos para diluir los colores y darle el efecto acuarelado. Si usasemos agua tardaría demasiado en secar, el alcohol se evapora antes. Se usa vodka porque no da ni color ni sabor. Eso sí, deja un olorcillo que te cagas en el cuarto en el que estés…..!

El proceso en sí es muy sencillo. Cogemos un poquiiiito de colorante, yo me ayudo de un trozo de papel de plata a modo de paleta, mojamos el pincel en el vodka y diluimos el colorante. Cuanto más vodka más claro y transparente el color, si cogeis colorante sin diluir apenas saldrá un color potente.

Consejos: Para empezar a pintar la glasa tiene que esta seca. Pero no un poco seca no, uber seca. Sed pacientes!!!!!!Empezad siempre por los colores claros, siempre se puede oscurecer pero aclarar no. La idea es ir haciendo capas de color desde los claros a los oscuros. Si os equivocais y os dais cuenta muuuy rápido con la puntita de un papel absorbente lo podemos corregir, cuanto más claro sea el color menos se notará. Pero todo esto, es igual que con acuarelas y papel, podeis probar primero sobre el papel si no teneis muy claro vuestro dibujo. Yo como soy un poco inconsciente no lo hice y me tiré a la piscina.

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Cuando se secó, la metí en una bolsita de plástico y con un trozo de cartulina la doblamos y la grapamos a la bolsa. Podemos dibujar y/o escribir algo.

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Y tadaaaaaaaa ya tenemos una galleta. Repetir tantas veces como galletas 🙂 EL gran problema de estas galletas es que nadie se las quiere comer…así que pierden un poco el próposito!

Idea 1.5 Versión fácil

¿Qué pasa si esto de las acuarelas no es lo nuestro?Pues nada, no pasa nada. Nos olvidamos de los colorantes, de los pinceles y del vodka. Pintar con los rotuladores es mucho más fácil, y se pueden hacer cosas muy chulas también. En este caso las instrucciones son mínimas, con la glasa ya seca abrir el rotu y dibujar. Podeis mezclar colores hacer dibujos o si nos se os da simplemente escribir. El lettering es lo más hoy en día así que…quien necesita dibujar???

Yo quise hacer una moñada no aparente. Me explico. Si la veis tampoco es lo más moñas del mundo, peeeero si os cuento que es un dibujo que me regaló mi barbas hace muchos años y que a el le gusta mucho los niveles moñas suben.

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Ya seeeee que esto no han sido corazones peeeeero el porqué valía salirse de la temática, no me riñáis. Mucho más fácil, pero igualmente resultón. Se pueden hacer millones de ideas

Idea 2- Libreta bordada

Por ultimo, cambiamos un poco de tercio galletil pero seguimos con los corazones. Estaba yo inmersa en la decoración de mi galleta de acuarelas cuando leí esta entrada de La trastienda de Liderlamp. En la entrada te explican cómo bordar una libreta y han hecho un concurso por Instagram de libretas bordadas. Y ya que estaba me animé porque me pareció una idea super original. Así que llevé el mismo dibujo de la galleta a una libreta de craft. Mi problema fue que en esta dichosa ciudad no conseguí encontrar una libreta del estilo (menos mal que nos abren un Tiger esta semana) Así en plan Juan Palomo y siguiendo las instrucciones de MummyCrafts me construí mi libreta. Os enseño el resultado final porque todas las explicaciones ya os las dan ellas muy bien

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Y con tooooodas estas ideas os dejo por hoy…..he mantenido el nivel moñas bajo no??

Por cieeerto si queréis ver más ideas de san valentin este blog participa en la fiesta del amor de creative mindly

Mi media langosta

Si has entendido el título de esta entrada, entonces estás en el lugar adecuado. Ya que el tema de la semana ha sido el amor, y sí, hoy YA es el día de la sublimación del amor y la muerte por hiperglucemia, sigamos hablando del tema. Prometo acabar con esto hoy.

Hoy no tengo DIY alguno ni receta para esa-cena-romantica que en todos los medios nos dicen que vamos a tener hoy. Yo, por causa ajena a mí, probablemente cene sola así que cambiaré mi triste ensalada por un kebab, porque yo lo valgo. Así que me he decantado por mi oscura y secreta pasión. Las series. Para terminar la semana moñamente os traigo un ranking de los mejores momentos románticos de series, claro de las series que a mi me gustan y no en función de lo buena que sea la serie sino de su grado de romantiquez. Seguro que me dejo alguno, pero estos son los que me vienen a la mente. Debería ordenarlos según algún tipo de criterio, de más a menos gustor, fecha, impacto en mi vida…peeeero me siento incapaz, así que os voy a decir lo mismo que le repito constantemente a mi hermano Nacho: “abraza el caos, serás más feliz”

Sin más dilación, redoble de tamblores (badabum tchisssss):

1.- Friends. Sí, soy de esa gente. Esa que ha visto tantas veces todos los episodios que compara la vida con Friends. No sé si somos muchos o solo mi novio y yo, aunque a la gente de mi generación eso le pase con los Simpson. Nací vieja creo. Por eso encabeza la lista (oh vaya, ¿esto es un criterio?) para mí, el momento romántico de Friends son, seguido de lejos por la proposición de Monica y Chandler, dos episodios seguidos de la segunda temporada que la mejor forma de definirlos es ‘Awwwwwwwwwww’ Son el del video del baile de graduación y en el que Ross y Rachel ya sabéis… Por fin vemos a Rachel, con ese look noventero y una minifalda muy corta, dándose cuenta de toooodo lo que la quiere Ross. Y otro gran momento, que da nombre a esta entrada, es el de Phoebe y su teoría langostil. Esa frase marcó a una generación. El siguiente episodio nos ofrece el momentazo de la primera cita: Ross, Rachel, el planetario y el zumo de uvas. Además yo soy particularmente fan de ese episodio porque es el primero en el que sale Tom Selleck y nos da ese momento Monica y Richard mirándose fijamente, nunca fue tan sexy ir al oculista. Pero para qué contarlo si lo podéis ver.

2.- Anatomía de Grey: Sí, sí, sí…llevará mil temporadas, será un culebrón con batas de médico pero a mí me gusta. Me alegré de que se fuera la pedorra de la rubia que no hacía más que llorar y hacer magdalenas y soy muy fan de Yang. Y el momentazo de esta serie no tiene dudas: Derek le pide a Meredith que se case con él en el ascensor. En ese cubículo que durante toda la primera temporada sirvió para meter a los dos protas en el mismo espacio muy juntos y solos, que digo yo que no sé en qué hospital los ascensores van tan vacíos, pero bueno. Derek es perfecto y punto. Y todo lo que hace es cute y sexy a la vez.

3.- Gilmore Girls: ahammm me gustan las series moñas, ya lo habéis visto no?Yo esta serie la veía cuando la echaban en la 2. Ahí queda eso. Y me hizo adorar a Lauren Graham, y eso me llevó a ver Parenthood, que es una serie muy bonita de la vida de una familia y de la que es casi imposible encontrar subtítulos para los episodios. Pero me desvío del tema. Todos los que vimos la serie, a pesar de que el padre de Rory era muy guapo y atormentado, sabíamos que lo de Luke y Lorelai era de amor verdad porque si a ella no le impartaba la gorra y las camisas de leñador de él….solo puede ser amor. La escena es un desafine toda en sí, pero que te desafinen una canción tan bonita…

4.- Sexo en Nueva York. Sí, creo que ya he encontrado el criterio, las series moñas primero. Es cierto, hay que ser mujer para poder ver esta serie, pero se da que cumplo esa condición. Además, hay que tener en cuenta que la serie fue transgresora y un verdadero hito en la historia de la tele. Hay muchas escenas en esta serie. Quizá la más mítica es ese final de serie en el que Mr.Big encuentra a Carrie en París y por fin le dice que es la única, que después de que en una misma temporada rompan contigo a través de un post-it y un ruso pedante te pegue pues no está nada mal. Sin embargo a mi la que más me gusta es la boda de Miranda, supongo porque supera el cinismo ácido del personaje:

5.- Fringe. Cambio un poco de tercio aquí. Serie de ciencia ficción que empieza un poco a lo expendiente X y se va transformando en algo muy guay con universos paralelos y seres calvos malvados que observan los acontecimientos importantes de la historia. Serie que por cierto sin el magnífico John Noble no sería ni la mitad de la mitad y que consiguió que dejara de pensar en Joshua Jackson como el gordito de Dawson crece para pasar a ser Peter, el bueno y dulce Peter.

6.- Castle. Serie boba donde las haya, aunque muy entretenida, en la que era muy obvio que los protas se iban a liar. Pero awwwww es tan bonito, ella está desesperada por no resolver el asesinato de su madre, acaba de presentar su dimisión y encima llueve. La meteorología importa. Y él está preocupado por ella y encima su hija se va a la universidad y se siente solo asi que…chan. Momentazo. Encima el discurso de Alexis le da una emotividad al momento…

7.- Juego de tronos: pampam parapampam pararam es decir juego de tronos y en mi cabeza suena la archiconocida musiquilla. No es una serie romántica precisamente. Violenta sí. Sexual sí. Pero romántica…por eso los escasos momentos son más emotivos. Si tuviera que elegir me quedaría con la boda de Robb. Tyrion y Shae, también podrían ser pero…quiero ver como evolucionan sus vidas en esta nueva temporada. La boda de Robb y Talissa, que en los libros ni sale, es la evidencia de que el Robb de la serie es mucho más protagonista que el Robb de los libros porque es un personaje molón. Ah, que escena tan bonica.

8.- The Newsroom: Para poner la guinda final a este ranking (es un ranking de 8 y no de 10…caos amigos) una serie que adoro. The newsroom es una serie ágil y entretenida que trata el tema de los informativos en estados unidos. No tenía más imagen de Jeff Daniels que la de Dos tontos muy tontos y desde luego ha sido un cambio radical. El último episodio de la segunda temporada es tan genial y tan bonito que pensé que la serie se acababa ahí. Merece la pena verlo entero. Merece la pena que veáis la serie entera. Vedla. Eso sí, si decidís verla no veáis el video que va a continuación, a no ser que seáis como yo que os gusten y os motiven los spoilers (mi avidez por los spoilers es preocupante…de hecho no se me ocurre ni con qué compararla) Sin más dilación os dejo con el gran momentazo de esta gran serie:

Bueno, a estas alturas con tanta palabrería, tanto DIY romanticón, tanta serie y tanto momentazo ya os he convecido de que soy un ser dulce, cariñoso y cándido muahahahaHAHAHAHAHAHAHA

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Amor se escribe sin hache. Parte 2

Sigo aquí con mi temática sanvalentinesca. Porque aún quedan dos días para que vivamos en una nube de algodón, compremos flores y corazones (hasta los del Lidl venden orquídeas por 3€) y seamos los seres más jodidamente adorables del planeta. Dándole vueltas al tema, me vino a la mente el recuerdo de mi madre viendo cine de barrio porque ella, que es muy fan de Paco Martínez Soria (sí, muy duro de admitir) solía ver el dichoso programa cuando el resto de pelúclas no ofrecían mejor alternativa, es decir, casi siempre. Total, que nos acabábamos tragando siempre por estas fechas una película que se llama “El día de los enamorados” de Tony Leblanc y Concha Velasco, aunque por aquella época aún era Conchita. Así, como dato anecdótico, para que veamos que no todo lo han inventado los americanos. De hecho seguro que cuando en Hollywood fueron a hacer la de Historias de San Valentín pensaron en esta, sí, sí.

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El cartel de la película para que veáis que no me lo invento!

Bueno, pues como os iba diciendo, hasta aquí había ido todo muy bien el diseño era molón a la par que elegante, ya estaban los vales imprimidos (¿impresos? ¿Imprimidos?)

Así que hasta aquí todo genial, pero cuando ya lo tienes todo hay veces que sientes que, ñii le falta algo. Y te viene a la mente y te dices “ñiiiiiiii le falta algo, le falta algo” así que volví a Google para volver a inspirarme (mi novio me llama Miss IMDB pero sin duda se equivoca Miss Google me va mucho mejor) y rebuscando rebuscando encontré una idea divertida y un pelín guarrindonga. Convertir los vales en tarjetas rasca…es tan sencillo que da risa! Lo único que hay que hacer es preparar una pasta a base de jabon tipo Fairy y pintura acrilica plateada. MEDIDAS: 1 parte de jabón y 2 de pintura. Es un poco aproximado, no estamos haciendo reacciones químicas, es como cuando nos dicen una pizca de sal o eso de harina lo que admita! Mezclamos bien y ya solo queda cubrir la zona que queremos afectar con nuestra pasta que previamente habremos tapado con aeronfix (forro adhesivo) Y chimpún! Ahora solo hay que dejar secar y prou. Es una pena porque no se me ocurrió sacarle fotos.

Una vez secos, con cartulina negra hice un sobre y lo cerré con washi tape. Y poco más quedaba. El paquete ya envuelto quedó así:

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Está envuelto con papel Craft negro y adornado con rotulador plateado. Esta forma de envolver regalos es sencillisima pero el efecto pizarra queda genial Cuanto mejor se nos dé dibujar mejor saldrá, y si no se nos da, pues todos sabemos escribir ¿verdad?

El regalo le encantó y la verdad es que fue bastante divertido ir rascando vale a vale para ver cómo era cada uno. Acompañado de unas cervezas fue todo un éxito de regalo. Cuidado con lo que ponéis en los vales, yo me temo que lamentaré mucho haberle dejado elegir película cuando esté viendo nosequé película que llevo negando a ver años en VOSE.

Lo que realmente me gusta es que es una idea muy versátil, el mismo concepto realizado por dos personas distintas acabará pareciéndose como un huevo a una castaña o como yo a Rachel Weisz!

Después de todo este rollo macabeo y por contradecirme un poco a mi misma (¡qué sería de la vida sin un poco de bipolaridad señores!)  mandemos un poco a la porra tanto románticismo y tanto amor pues como bien decía Poncela, si amor se escribe sin hache será que no es importante en la vida. Así que que el amor nos valga como excusa para divertirnos (Humor), hacer locuras (Heroísmo) o simplemente para pasar un buen rato y hacer manualidades que no es más que una Habilidad!

Zamb fue a contestar; pero se adelantó Fermín:
–Porque éste -explicó señalándole ha tomado demasiado en serio el amor,
sin fijarse en que “amor” se escribe sin hache.[…]

No hace falta explicarlo. Basta con repasar el diccionario. Busca las cosas
trascendentales, y sólo las hallarás en la H. Los “hijos”, con hache; el “honor”, la
“honra”, con hache; Dios (“Hacedor Supremo”), con hache; “hombre”, con hache;
la materialización de Cristo (la “Hostia”), con hache; la “hidalguía”, con hache; el
“habilitado”, que es el que paga, con hache…

[…]

–Por eso -siguió Fermín- el amor, que no tiene importancia ninguna, se
escribe sin hache. No debe tomarse en serio el amor… ¡”Amor” se escribe sin
hache!… Hay que reírse de las cosas escritas sin hache…

Con este fragmento de esta divertida novela (que por cierto fue reeditada hace no mucho con prólogo de David Trueba) os abandono por el momento recomendándoos que la leáis si aún no lo habéis hecho que yo me voy a vivir el HOY!

Amor se escribe sin hache. Parte 1

Sí, qué original yo, con una entrada sobre San Valentín, en la semana del 14 de febrero. Como si no nos machacaran bastante ya. Pero, y lo que nos gusta…! porque yo sé que es duro de asumir, pero aunque hayamos renegado mil veces, hayamos jurado y perjurado que es una estupidez y que es una fiesta comercial americana, en el fondo a la izquierda en una esquinita pequeña de nuestro ser si nos plantan un regalo en este día nos hace ilusión. Es así de simple.

Imagen(foto friki cortesía de mi hermano)

Total, si ya celebramos Halloween porque aunque no sea una fiesta nuestra cómo mola disfrazarse, si los regalos de navidad nos los trae papá Noel porque parece ser que moverse en trineo es más rápido que el camello y llega antes pues lo de San Valentín era inevitable. Además entre el empacho de películas post-Goya y pre-Oscars (qué daño ha hecho Hollywood en nuestras pequeñas e impresionables mentes), los bombardeos amorosos que vivimos en la tele, internet y demás y que hasta en Sephora te mandan un mensaje diciéndote que te quieren (y que les compres a ellos) pues estamos sedientos de romanticismo.

Así tras este rollo, he aquí mi propuesta: si vamos a tener un detalle con “esa” persona, sí esa, tú sabes cuál es, la que te aguanta el humor de perros por la mañana y con la que te peleas por la verticalidad de la tapa del váter (no Nacho, no me refiero a ti) hazle algo. Aquí tengo que dejar algo claro. Los regalos caseros están muy bien para fechas como estas, en las que si acabamos haciendo un flarlarlar es hasta mono. Es un, ¡ay qué majo, lo ha intentado! nunca hacer esto en regalos de aniversario o cumpleaños o muchos años consecutivos sino quieres que tu otra mitad se coja un cabreo de cuidado. Avisados quedáis.

Pues aquí esta una idea que usé yo esta Navidad para regalarle a mi novio. Es una idea muy fácil y un tanto trillada: vales de amor. Es decir, la típica cosa que regalas cuando no sabes que regalar. Pero es que el secreto de los DIYs es que cualquier cosa bien presentada y de forma bonita gusta. Así que estas navidades cuando decidí que esa iba a ser la solución lo primero que hice fue investigar por el vasto mundo de internet. Google imágenes es nuestro amigo. Nos sirve de inspiración. Lo reconozco, yo siempre me doy una vuelta por Etsy porque la verdad es que hay cosas muy monas.

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(Así fue como me quedaron a mí los vales)

Después de mi “paseo” inspirador lo siguiente fue diseñar los vales. Cuántos van a ser, cuál va a ser el contenido y el diseño. Vamos dibujando lo que se nos ocurra después de habernos inspirado, con un lápiz y un papel (sí, aún existen) Mi consejo es que a no ser que tengáis una idea muy clara, en estas cosas suele ser cierto eso de que menos es más y el minimalismo es un valor en alza.

Una vez tengamos esto, tenemos dos opciones. Podemos usar el ordenador para materializar nuestros diseños, o sino somos muy diestros con las herramientas informáticas hacerlo a mano, es decir lo mismo que habíamos hecho hasta ahora pero en versión definitiva cuidadosa y con más mimo. Yo opté por hacerlo con el ordenador, me parecía que le resultado final era más pro. Como no controlo herramientas con Indesign, lo hice con powerpoint. La verdad es que este programa nos ofrece muchas más cosas de las que pensamos. Todo se puede hacer con formas superpuestas.

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Eso sí, yo me bajé alguna tipografía de internet por aquello de salirse de lo prediseñado. La verdad es que para las fuentes siempre me fijo en esta magnífica página http://100.luciasoto.es/ que tiene carteles preciosos y te redirige a las tipografias. Algunas son de pago, pero casi todas son gratuitas. Las imágenes de los vales están directamente bajadas de google imágenes que la verdad fue lo que más tiempo me costó, encontrar imágenes que fueran como yo quisiera, que encajaran con el estilo….

Y ya está¡lo único que quedaba era imprimirlo! Peeero, aun así yo le di una vuelta de tuerca más pero por aquello de que este post no se convierta en una epístola infinita (aunque el tema epistolar suena muy a romanticismo antiguo) os voy a dejar aquí y os sigo contando en la siguiente entrada.

Estad atentos!